Parque Natural de Redes
El Parque Natural de Redes, que abarca Sobrescobio y Caso, es una de las más singulares reservas naturales, culturales, etnográficas e históricas de Asturias.
Nacido en 1996 y declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO en 2001, es el puro sur de Asturias y un gran mirador de los Picos de Europa.
Aquí, en cada esquina hay un prodigio, en cada hórreo un museo, y el arte de vivir salta a borbotones.
El Parque Natural de Redes nació en 1996 y en 2001 alcanzó su declaración de Reserva de la Biosfera por la UNESCO.
La Nalona, mucho más que una fuente
Ascender o descender el puerto de Tarna es uno de los espectáculos paisajísticos más auténticos de Asturias. Allí, justo a un lado de la carretera, un cartel indica la Fuente La Nalona, el lugar donde nace el río más largo y caudaloso de toda Asturias: el Nalón.
La pequeña fuente, con el rumor constante de su agua pura, fría y cristalina, parece un milagro sobre todo cuando, pocos kilómetros más abajo, la ves convertida en un gran río. El entorno es envolvente, con el pico Remelende como primer jalón de la Sierra del Mongallu, que delimita el parque.
Tabayón del Mongallu, lago Ubales y Brañagallones
Entre las muchas bellezas de Redes hay tres que resultan extraordinarias: el Tabayón del Mongallu, una cascada de más de 60 metros de altura; el lago Ubales, con vistas increíbles a los Picos de Europa; y la vega de Brañagallones, un claro en medio de la foresta.
La ruta al Tabayón del Mongallu, accesible desde Tarna, es un paseo por hayedos con puentes de madera y cascadas, hasta llegar a una majada inmensa donde se vislumbra la gran cascada pulverizando el agua. El lago Ubales, al que se asciende desde La Felguerina, impresiona por su dimensión y por las vistas de las montañas de Caso, Ponga, Amieva y los Picos de Europa.
Brañagallones, famosa por sus antiguos cantaderos de urogallos, es la meta de una ruta que parte de Bezanes. Allí puedes alojarte en uno de los mejores refugios de España o simplemente pasar una jornada inolvidable rodeado de grandes bosques de hayas.
Sobrescobio o la omnipresencia del agua
Sobrescobio, cuyo nombre deriva del término latino "super-escopolum", referencia directa a su escarpada orografía, está moldeado por el río Nalón. Su capital, Rusecu/Rioseco, es profundamente inspiradora, a la orilla de un pantano donde anidan diferentes especies de aves acuáticas.
Allí se encuentra la Casa del Agua, un espacio que aúna tradición y vanguardia para conocer los usos del agua. También merece una visita el Centro de recuperación de la fauna salvaje, en el monte Isorno, donde se muestran los trabajos de rescate de animales.
Las aldeas de Sobrescobio, puro lirismo rural
A pocos kilómetros de Rusecu/Rioseco, un puñado de aldeas se despliegan en valles o se descuelgan por laderas. Aldeas como Soto o Villamoréi en el fondo del valle, o encaramadas en lo alto como Llaiñes/Ladines o Campiellos, donde las vistas del pantano y las montañas son espectaculares.
En Villamoréi, un torreón medieval se mantiene en pie como vigía del desfiladero del Nalón, controlando el paso de Tarna hacia el Valle de El Condao y La Pola Llaviana. Un lugar con misterio y leyenda, donde el tiempo parece haberse detenido.
Soto, la puerta de la Ruta del Alba
Soto es el inicio y final de la popular Ruta del Alba o de las foces del Llaímo, un pueblo siempre animado por los miles de senderistas que, en cualquier época del año, se acercan para disfrutar de esta ruta bella y amena.
El pueblo conserva todo su genuino sabor, con casas de corte tradicional y calles empedradas. Capillas, lavaderos, plazas, hórreos y el río uniendo armónicamente una ribera con otra. Los baños fluviales, la pesca o la gastronomía completan la oferta de Soto.
Caso y sus históricas Tercias
Hablar de Redes es hablar de solera y de tradiciones conservadas durante siglos. Una de estas señas de identidad son las Tercias, una organización rural que agrupaba varios caseríos parroquiales que terciaban en el pago de sus diezmos a la Iglesia.
En Caso existieron dos tercias. La de Tanes, formada por Tanes, Prieres y Abantro, donde el tiempo parece detenido. Y la de Bueres, con Bueres, Gobezanes y Nieves, donde la capilla de los Dolores es un magnífico ejemplo del barroco rural con pinturas murales. Orlé, Coballes, La Felguerina y Campo de Caso también merecen una visita.
La Cueva Deboyu, un refugio en el río Nalón
Muy cerca de El Campu, encontrarás la Cueva Deboyu, casi al pie de la carretera, con una agradable área recreativa. El río Nalón, en esta parte de su cauce, se sumerge en una gruta de formas y proporciones espectaculares.
El dulce y sereno fluir del río en este lugar da una paz infinita. Es una especie de lugar totémico donde la naturaleza se vuelve afable para el ser humano, un refugio mágico en el curso del Nalón.
Caliao, la entrada a la ruta de los Arrudos
Caliao es la puerta de entrada a la ruta clásica del desfiladero de los Arrudos, perfectamente señalizada y famosa por sus muchos escalones. Es un sendero fascinante que atraviesa hayedos, majadas pastoriles y donde el agua está muy presente, dado que es uno de los grandes cañones fluviales de Asturias.
Caliao es otro de esos pueblos donde senderistas de medio mundo 'se pierden' para encontrarse a sí mismos en medio de la inmensa foresta de Redes. También es un lugar perfecto para dar una vuelta, comer o cenar tranquilamente.
Veneros, una oda a la artesanía de la madera
Veneros es un pueblo con devoción a la artesanía de la madera. Allí se encuentra el coqueto y documentado Museo de la Madera, donde descubrirás todos los secretos de la artesanía de la madera y del arte de hacer madreñas. Caso es una de las grandes referencias mundiales de la madreñería.
Los contenidos del museo recorren la historia de la madera y los inventos elaborados con ella en este territorio. En el exterior, una preciosa escultura en homenaje a uno de los últimos madreñeros de Veneros le da un aire especial a este rincón.
Tierra de quesos y corderos a la estaca
En Redes, la gastronomía es otra de sus grandes virtudes. Tendrás la oportunidad de descubrir el queso casín, uno de los quesos artesanales más antiguos de España, de sabor fuerte y algo picante, elaborado con una inusual técnica que amasa la cuajada en una máquina de rabilar.
Otra de las esencias del Alto Nalón es el cordero a la estaca, una tradición importada por un emigrante retornado de Argentina hace poco más de cien años. El secreto está en la carne de cordero del Alto Nalón, la leña de roble o 'faya' de los bosques de allí y mucha paciencia.
Kayak por el embalse de Tanes y actividades de verano
El río Nalón da forma en Redes a uno de sus paisajes más emblemáticos: el embalse de Tanes, rodeado de montañas y bosques atlánticos. Hay una manera muy especial de conocerlo: realizar una excursión guiada en kayak para descubrir el paisaje desde una perspectiva completamente distinta.
Durante el verano, el parque ofrece una amplia programación de actividades: talleres de cerámica, visitas al Museo de la Apicultura y al Museo de la Madera y la Madreña, descubrir queserías artesanas o sumarse a salidas y experiencias gastronómicas.
El Parque Natural de Redes es una de las más singulares reservas naturales, culturales, etnográficas, históricas y humanas de Asturias. Un mundo de agua, de madreñeros, de senderos y bosques, de vacas casinas con cencerros, y de una gastronomía que honra sus tradiciones.
El Parque Natural de Redes, Reserva de la Biosfera UNESCO, es una de las más singulares reservas naturales, culturales y humanas de Asturias. En cada rincón, el arte de vivir salta a borbotones.