ASTURIAS · 11 CHAPUZONES
Asturias se convierte en el destino ideal para los amantes del agua, con once propuestas para darse un chapuzón en plena naturaleza.
El recorrido incluye desde el mítico Puente Romano de Cangas de Onís hasta las aguas turquesas de la Olla de San Vicente.
Una ruta por ríos, cascadas, rías y piscinas naturales que promete momentos inolvidables este verano.
De Cangas de Onís a Amieva y Boal
El verano es el momento de ponerse a remojo, y Asturias ofrece escenarios de cuento para hacerlo. Bajo el Puente Romano de Cangas de Onís, el río de aguas cristalinas invita a nadar con la Cruz de la Victoria como testigo, a los pies de los Picos de Europa.
La ruta de la Olla de San Vicente en el Río Dobra es una caminata sencilla que termina en una poza de aguas turquesa. Para los que buscan adrenalina, los barrancos de Amieva y Boal ofrecen cascadas, toboganes y pozas que no se olvidan.
Las playas fluviales, como la de Aballe en la ribera del Sella, son el plan perfecto para un día de sosiego, con el rumor del río como banda sonora.
De Tapia a Llanes pasando por Illano
La piscina de agua salada de Tapia permite un baño con vistas a los acantilados de la costa occidental. En el interior, la piscina del área recreativa de Folgueirou, en Illano, es un remanso de paz en plena naturaleza.
En la costa oriental, el paddle surf se ha convertido en una actividad estrella. La novedad es el espeleo-paddle, que permite explorar grutas y cuevas marinas en el entorno de Llanes con la tabla como vehículo.
Las cascadas del occidente, como A Seimeira en Santa Eulalia de Oscos y la cascada del Cioyo en Castropol, son duchas naturales en pleno bosque que revitalizan cuerpo y mente.
Del río Trubia a las rías de Villaviciosa y Niembru
El Río Trubia, a su paso por la localidad homónima, ofrece parajes de gran belleza donde el chapuzón se convierte en un recuerdo de la infancia. Su confluencia con el Nalón completa un paisaje fluvial de autenticidad.
La ría de Villaviciosa ofrece opciones de baño en playas, canales e islas. Su historia está vinculada al primer desembarco de Carlos V en España, hace más de 500 años, lo que convierte el baño en una experiencia imperial.
Chapuzones inolvidables en Asturias
La ría de Niembru, en Llanes, cambia su aspecto con las mareas: a marea llena es un lago salado donde se nada entre embarcaciones; en marea baja, el arenal permite caminar hasta el mar. Su iglesia y cementerio reflejados en el agua le dan un aire romántico, sobre todo al amanecer o al atardecer.
Los once chapuzones propuestos por Asturias son una invitación a descubrir el Principado desde el agua, en escenarios que van desde el mar hasta la montaña, pasando por ríos, cascadas y rías. Cada uno guarda un encanto distinto, pero todos comparten la belleza de un paisaje que invita a sumergirse.
Desde el Puente Romano de Cangas de Onís hasta la ría de Niembru, pasando por cascadas, barrancos y piscinas naturales, Asturias ofrece once formas de vivir el verano desde el agua.