Extremadura
Los centros termales extremeños son auténticos oasis de bienestar, lugares donde descansar y disfrutar de la naturaleza, la cultura y la gastronomía.
Desde los tiempos del Imperio Romano, las aguas termales han aliviado el cansancio. Hoy, en perfecta armonía con la historia y la naturaleza, ofrecen atención especializada y aguas declaradas de utilidad pública.
Recorremos la Extremadura termal de norte a sur, sin alejarnos demasiado de la Vía de la Plata, la calzada romana que vertebraba su territorio en la época de Hispania.
Balneario de Baños de Montemayor: termas romanas en el Valle del Ambroz
Los romanos aprovecharon las aguas termales de Baños de Montemayor y convirtieron el Valle del Ambroz en un oasis en plena Vía de la Plata. Hoy encontramos un moderno balneario que conserva una terma romana, un lugar ideal para descansar, alternando los baños con visitas a monumentos y rutas por su entorno.
En el patrimonio de Baños de Montemayor destacan varios tramos de la antigua calzada.
Balneario El Salugral: innovación y tradición en Hervás
En Hervás se halla un innovador resort termal donde puedes deleitarte con sus tratamientos de última generación y conjugarlos con un recorrido por la historia. Destacan sus vapores, baños, envolturas y tratamientos de vinoterapia y chocolaterapia.
Este pueblo del Valle del Ambroz cuenta con un barrio judío declarado conjunto histórico-artístico, uno de los mejor conservados de la Red de Juderías de España. Rodeado de recursos naturales de gran valor, cualquier momento es bueno para disfrutar de un valle que cambia de color en cada estación.
Balneario Valle del Jerte: entre cerezos y aguas termales
El tratamiento de relax no comienza al llegar al balneario sino en el viaje hasta el hermoso paisaje del Valle del Jerte, donde te esperan más de millón y medio de cerezos que se visten de blanco en primavera, de verde y rojo en verano y de ocre en otoño.
Situado en Valdastillas, dispone de aguas termales y tratamientos especiales, entre los que destacan los envolvimientos revitalizantes con cereza o chocolate y un peeling con miel. Muy cerca se encuentran la ciudad monumental de Plasencia y La Vera, conocida por su pimentón.
Balneario Fuentes del Trampal: leyenda y naturaleza en Montánchez
La leyenda envuelve los orígenes del Balneario Fuentes del Trampal, ya que desde tiempos inmemoriales los vecinos de la zona de Montánchez han aprovechado los beneficios de sus aguas. El balneario actual ofrece mucho más, y en sus alrededores, en el límite de las provincias de Cáceres y Badajoz, puedes descubrir la riqueza natural que lo rodea.
No te pierdas el magnífico jamón ibérico de bellota de Montánchez.
Balneario de Alange: termas romanas Patrimonio Mundial
Las termas romanas de Alange forman parte del conjunto arqueológico de Mérida, Patrimonio Mundial desde 1993. Este balneario conserva unos baños del siglo III integrados en unas modernas instalaciones.
Las termas romanas de Alange forman parte del conjunto arqueológico de Mérida, Patrimonio Mundial desde 1993.
Visitar Alange —cuyo nombre en árabe significa "Agua de Alá"— es detener el tiempo para descansar y transportarse mentalmente al Imperio Romano.
Balneario El Raposo: vinoterapia y lodos naturales en Badajoz
Localizado en Puebla de Sancho Pérez, al sur de Badajoz, propone un original tratamiento de vinoterapia y se distingue también por el uso de lodos naturales para combatir diversas afecciones. Los lodos se recogen en el arroyo que atraviesa la finca del balneario y se almacenan en piscinas de maduración cubiertos de agua termal.
Debido a su posición geográfica, es un punto de partida perfecto para conocer pueblos con mucho patrimonio y buen jamón ibérico de bellota, como Zafra, Jerez de los Caballeros, Llerena y Azuaga, entre otros.
Los balnearios extremeños son mucho más que remedios para dolencias: son oasis de bienestar donde la historia, la naturaleza y la tradición termal se dan la mano.



